Partido Popular Socialista de México | Comité Central
A todos los participantes en el Encuentro Preparatorio hacia un Congreso Social;
Estimados compañeros:
El Partido Popular Socialista de México saluda fraternalmente a todos los participantes en este evento, que abre perspectivas hacia un nuevo espacio de acción unitaria que incida en un cambio de fondo en la correlación de fuerzas, de manera que las de la clase trabajadora y el pueblo puedan surgir vencedoras, en el corto plazo, frente a la pandilla neoliberal que lleva ya 28 años entregando las riquezas de nuestro territorio al mejor postor, y perjudicando por todos los medios a la gran mayoría de los mexicanos.
Valoramos la Convocatoria a este evento y el Plan de los Insurgentes –en este caso su Preámbulo, porque ambos documentos resumen con exactitud la grave realidad que vivimos luego de veintiocho años de depredación neoliberal y entreguismo, lo que es urgente cambiar de raíz. Destacamos como un primer y significativo acierto, que se esté convocando a los trabajadores, campesinos, indígenas, estudiantes, profesionistas, intelectuales, artistas, amas de casa, desempleados, comerciantes, pequeños empresarios, colonos, mujeres, jóvenes y ancianos, jubilados, pensionados, migrantes, ciudadanos y ciudadanas de este país. De igual forma, a las organizaciones y comunidades nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, en las que se agrupa nuestro pueblo. Y también a los movimientos, frentes, redes, campañas y espacios de convergencia: nacionales, estatales, regionales y locales, sociales y civiles, y a las fuerzas políticas afines a un verdadero cambio a favor del pueblo; en fin, a la sociedad civil toda, porque ésta no es la lucha de unos pocos, sino de muchos, de todos los perjudicados por el neoliberalismo, es decir, por el entreguismo a manos del capital financiero y corporativo transnacional y local, con todo su caudal de “reformas estructurales”, que no son otra cosa que verdaderas estafas al pueblo y a la Nación.
Valoramos como otro acierto la inclusión en el Plan de los Insurgentes de las tres vertientes: a) la Ruta Popular de los Centenarios, que ha de poner de relieve el macizo sustento histórico con que cuenta la batalla contemporánea del pueblo, y que forma parte de la lucha cultural e ideológica entre las clases sociales, donde la nuestra debe derrotar a la clase social dominante de manera rotunda; b) la organización de un espacio de deliberación y construcción de consensos que sea representativo de los pueblos, comunidades, partidos políticos, organizaciones civiles, sindicatos, organizaciones de mujeres, campesinos, indígenas, jóvenes, ciudadanos, entre otros, que se denominará Congreso Social y deliberará por vez primera los días 5, 6 y 7 de febrero, pero consideramos que será indispensable que designe la o las comisiones permanentes que den continuidad de manera sistemática al debate que aquí se inicie, y presenten los resultados de su labor en la próxima sesión, inicialmente prevista para el 16 de septiembre, y c) también es un acierto el Plan de acción.
Hacemos votos porque en este evento, que tiene el acierto de convocar a tan amplia diversidad, predomine un espíritu fraternal y unitario, y no, en modo alguno, visiones particulares, intereses de grupo ni concepciones excluyentes de naturaleza alguna. El sectarismo, por muy bien intencionado que sea, es un mal que daña de muerte la lucha frentista, y una que tiene que vencer a un enemigo formidable como el que respalda y sostiene a los neoliberales –el imperialismo- sólo puede ser enfrentado con posibilidades de victoria, por esa vía, la del frente unitario. En ese mismo sentido, hacemos votos porque ninguna corriente, grupo o sector intente imponer sus opiniones a los demás por la vía de la fuerza o por medio de la maniobra, porque eso también atenta contra la posibilidad real de construir una fuerza unitaria suficiente para que ganemos todos. En ese sentido será la participación de nuestro partido, fraternal y unitaria, sin exclusiones, ésta es la convicción que nos guía.
Hacemos votos, de igual manera, porque los temas electorales y electoreros no sean fuente de discordia. Ya tenemos una larga experiencia en los movimientos sociales al respecto; por regla general, los compañeros que ejercen en esa área no sólo tratan de convencer a todos sobre las bondades de sus posiciones, sino que también intentan forzar acuerdos por encima de la voluntad de quienes no aceptan sus juicios, y a veces sucede también lo contrario; por eso, lo que nos ha resultado bien es respetar el derecho de unos a irse por el camino electoral que les parezca mejor, a otros tal vez por otro camino, también electoral, con distinto partido y candidato, y a los demás a no apoyar a partido ni candidato alguno; pero eso sí, todos luchar en el frente común contra el neoliberalismo sin que cunda la división.
Por otra parte, pensamos que este el encuentro Preparatorio hacia un Congreso Social, sus actividades y las que acordemos realizar posteriormente, debemos verlas como parte de un mismo proceso de lucha política por el poder, una lucha que asimismo busca transformar de manera profunda la estructura económica y las superestructuras jurídica, institucional del Estado y política, entre otras, a favor de las mayorías, tal como fueron las batallas que libró nuestro pueblo hace 200 y hace 100 años. Es verdad que esto incluye el diseño de la Constitución que debe corresponder a la nueva correlación de fuerzas que estamos construyendo, y a un nuevo bloque social que asuma la dirección del Estado, en reemplazo de la burguesía agachona frente al imperialismo que hoy la detenta; son cuestiones que se deben ir debatiendo y perfilando. Pero un espejismo que debemos evitar es el de creernos que ése es el tema toral y que debemos dedicarnos de lleno a discutirlo hasta el detalle, no es el caso. El tema constitucional es uno de los aspectos de un problema más amplio, de un combate político de acentuado aliento revolucionario, y esta cuestión requiere examinarse de manera integral.
Por eso plantemos aquí, como lo hemos planteado en el seno de los frentes y agrupamientos colectivos de organizaciones en los que participamos, con la idea de socializar las concepciones expuestas y, en su caso confrontarlas con otras diversas, si es que existen, que las mesas de debates todas de este Encuentro Preparatorio, deben examinar el gran problema de referencia de una manera integral. Los elementos fundamentales de la reflexión colectiva y del debate de ideas en este momento concreto son los que tienen que ver con cuestiones tales como la correlación de fuerzas, interno e internacional, la edificación del sujeto colectivo, la agenda de lucha de mediano plazo, los caminos idóneos a transitar, las cuestiones en general de la estrategia y la táctica. Éstos son los puntos cardinales a resolver en la fase en que estamos, urgidos de elevar el nivel de la unidad y asimismo el de la articulación, sin despreciar otros, también valiosos, como los trazos medulares del Nuevo Proyecto de Nación –no de manera necesaria sus detalles- trazos que, por cierto, ya hemos abordado con visión certera en anteriores eventos.
Estimamos que la mesa de Proyectos de Nación debiera retomar lo más valioso de esfuerzos anteriores, en especial el Programa Mínimo no Negociable que aprobara el Diálogo Nacional en momentos de gran lucidez y discernimiento; si así lo hace, esta mesa habrá cumplido lo esencial de su encomienda. También estimamos que la mesa de Ruta para la construcción del Congreso Social para el Nuevo Constituyente debiera abocarse sobre todo a las cuestiones cualitativas de la batalla por el poder político, que tienen que ver, como ya se dijo, con la correlación de fuerzas interno e internacional, la edificación del sujeto colectivo, la agenda de lucha de mediano plazo –estrategia y táctica-, y no a aspectos que no sean los de fondo para una batalla como ésta que el pueblo de México tendrá que librar muy en breve. Y aspiramos a que la mesa de Conmemoración de los Centenarios constituya una buena comisión que cumpla con la formulación de la visión clasista y popular que aísle y derrote la pretensión de la clase dominante de servirse de las efemérides históricas para convertirlas en espectáculo circense y televisivo de distracción y manipulación popular y, en vez de eso, ponga a la vista el hecho de que todo nuestro proceso revolucionario del pasado constituye un sólido sustento del que hoy mismo nos aprestamos a librar y a ganar. Pensamos que la mesa que aborda otros temas varios, los desarrolle plenamente, en especial el relativo a la Revocación de Mandato a Calderón, que ha de verse no como una cuestión formal, sino como uno de los aspectos de la lucha política por el poder, como grito de guerra no sólo contra ese individuo despreciable, que a fin de cuentas nada vale, sino contra toda la pandilla de neoliberales, estén en el partido que estén, porque a ésos, a toda la clase social dominante, es a la que tenemos que echar del poder, a esa burguesía neoliberal y entreguista a la que aluden la Convocatoria y el Preámbulo del Plan de los Insurgentes, que se hizo del poder desde hace 28 años y lo mantiene con tanta ilegitimidad como lo tomó. Y aspiramos a que la mesa que se refiere al Plan de Acción nos entregue resultados asimismo incluyentes y certeros.
¡Vivan los compañeros electricistas en pie de lucha! ¡Vivan los trabajadores mineros que han venido dando una lucha heroica! ¡Vivan los maestros! ¡Vivan los campesinos! ¡Vivan los pueblos originarios en combate por sus derechos! ¡Vivan los jóvenes! ¡Vivan las mujeres! ¡Hasta la victoria siempre!
Querétaro, Qro., a 5 de febrero de 2010.
Por el Comité Central del Partido Popular Socialista de México,
La Dirección Política y la Comisión Ejecutiva Nacional
Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, Presidente del Partido; José Santos Cervantes, Secretario General del Partido; Luis Miranda Reséndiz, miembro de la Dirección Política; Juan Campos Vega, miembro de la Dirección Política; Martín Tavira Urióstegui, miembro de la Dirección Política; Carmen Chinas Salazar, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional; Martha Elvia García García, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional; Miguel Guerra Castillo, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional; Mario Efrén Ochoa Vega, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional; Jorge Tovar Montañez, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional; Santos Urbina, miembro de la Comisión Ejecutiva Nacional.

















